domingo, 27 de diciembre de 2015

Hace algunos días llegó la noticia de Alemania que mi tesis doctoral había sido reconocida como la mejor tesis en materia jurídica en la Universidad Christian-Albrecht-Universität zu Kiel en el año 2015. Esto debido, entre otras cosas, a que los tres examinadores del jurado que me evaluó en el año 2014 calificaron mi trabajo doctoral con la nota de "summa cum laude". Noticia grata pero inesperada. Este tipo de cosas son las que nos dan impulso para seguir creyendo que la vida académica no es un arar en el mar.

jueves, 29 de octubre de 2015

La debida motivación y el Consejo Nacional de la Magistratura





El 10 de setiembre de 2015, en un evento oficial organizado por el Consejo Nacional de la Magistratura se presentó el libro jubilar por los 20 años de funcionamiento de este órgano constitucional encargado de seleccionar, evaluar, ratificar y sancionar a jueces y fiscales del país. En dicho libro tuve la suerte de publicar dos artículos que había estado escribiendo respecto de la labor de calificación de las resoluciones jurídicas realizada por el CNM. Dichos artículos los escribí con conocimiento de causa pues en algún momento colaboré con el diseño de algunos de los criterios de calificación y con el ahora conocido precedente administrativo Villasis Rojas (Resolución N° 120-2104-PCNM del 28 de mayo de 2014).
La conclusión a la que llego en estos artículos es que la argumentación jurídica ha dejado de ser objeto de retórica y de referencia circunstancial en la labor del lego en derecho, deviniendo (en el contexto de los procesos seguidos en el CNM) en algo así como el brazo armado del derecho.
Dado el limitado tiraje del citado libro jubilar por los 20 años del CNM me permito publicar en mi blog, con fines estrictamente académicos y de divulgación, dichos artículos. Espero que les sea de ayuda en la labor de interpretación, o mejor, que les sirva como objeto de crítica constructiva para conmigo.


¡Saludos!


domingo, 14 de junio de 2015

Alexy en San Marcos (2010)

Hace ya casi 5 años, una tarde de agosto, llegaban dos pasajeros en clase turista al Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, uno de ellos definitivamente se merecía viajar en esa clase, mientras que el otro, en un ejercicio de magnanimidad y sencillez que caracteriza a los verdaderos maestros, no lo merecía (aún me avergüenzo de solo recordarlo). El primero de esos pasajeros era este humilde servidor, por entonces candidato a Doctor en Kiel - Alemania, el otro, nada menos que el Prof. Dr. Dr. h.c. mult. Robert Alexy. 
Luego de peripecias administrativas, préstamos de aquí y allá, mucho compromiso y sacrificio, los estudiantes de derecho de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en cooperación con la Universidad Ricardo Palma, lograron traer al profesor Alexy para otorgarle el grado de profesor honoris causa por ambas universidades.
De esos días guardo muy gratos recuerdos; recuerdos como paseos por la garuosa Miraflores con Alexy conversando sobre Kelsen y Radbruch, asi como las conferencias que brindó el Prof. Alexy en San Marcos, la Ricardo Palma y el Tribunal Constitucional donde fungí de traductor. Siempre recordaré el detalle que tuvo el profesor para con los alumnos sanmarquinos de pre-grado al improvisar una clase magistral el mismo sábado en el que horas después partiríamos de retorno a Kiel.
Recuerdo en especial un comentario del Prof. Alexy que me dejo pensando en lo mucho que en este país vale el ego y lo poco que vale la ley: "Herr Portocarrero, ¿por qué nos ponen a esos policías en moto delante del automóvil que nos facilitan evadir el tráfico? ¿Acaso no todos somos iguales ante las leyes de tránsito?" 
De aquellos días quedan hoy solo recuerdos y la esperanza de que el ahora ya jubilado Prof. Alexy retorne por estos lares a seguir compartiendo con nosotros sus enseñanzas y su sencillez. Aquí algunas fotos de aquella visita en el 2010:


















Mi primer libro en alemán

Hace poco más de un año, regresé a Alemania para sustentar mi tesis de doctorado, mi jurado contaba entre sus integrantes nada menos que a los profesores Robert Alexy y Rudolph Meyer-Prizlt. Luego de más de hora y media de examinación en un examen que los alemanes llaman el Rigorosum, obtuve una calificación de Suma Cum Laude por mi tesis "Der authoritative Charakter der Grundrechtsabwägung" (El carácter autoritativo de la ponderación de derechos fundamentales). Esta tesis fue publicada por la editorial Nomos de la ciudad de Baden-Baden y curiosamente se encuentra a la venta en plataformas como alibris, Amazon, buch.de, etc. He donado algunos ejemplares a la biblioteca de la PUCP y la biblioteca del Goethe Institut Lima. Les dejo los links y la caratula del libro, La traducción al castellano tomará algunos meses más en ser publicada (no más de tres a partir de hoy, lo prometo),


Hasta pronto.



En el Goethe Lima:

En la PUCP

Retomando la marcha


Luego de una prolongada ausencia, retomo este espacio que alguna vez inocentemente creé pensando que podría mantenerlo actualizado. Evidentemente esto constituyó un error. Sin embargo, me veo movido a insistir en esta empresa definitivamente perdida con el fin de participar, por lo menos desde la perspectiva del espectador, del debate en torno a la teoría del derecho en mi país. 
¿Qué estuve haciendo estos tres años desde mi última publicación sobre el caso SENATI? pues ahí, visitando amigos trabajando para la administración publica, haciéndome doctor en derecho, dictando cursos en post grado, iniciando proyectos, en fin, estuve ocupado, y lo sigo estando.

A pesar del trajín de la vida luego de haber pasado casi 5 años enclaustrado en el seminario de investigación en Kiel, tuve la oportunidad de participar en cursos que se dictaron en Perú, entre ellos uno organizado por la PUCP, otro por el Instituto Palestra y dos organizados por el Centro de Estudios Constitucionales. Experiencias gratas y a la vez edificantes que me permitieron ir madurando como ponente y romper un poco ese caparazón de candidez conque salí un buen día de Kiel. 

Hasta pronto.




martes, 19 de febrero de 2013




El caso SENATI o el Tribunal Constitucional como máximo intérprete de la moral







Resumen: Se interpone acción de amparo contra una resolución emitida por la Primera Sala Civil Especializada de la Corte Superior de Justicia del Cono Norte de Lima, misma que declaró improcedente la demanda de amparo interpuesta por la demandante. El Tribunal Constitucional resuelve el caso declarando infundada la acción de amparo interpuesta.
 

             I.      Hechos del caso


La demandante fue sancionada con expulsión por haber sido sorprendida el día 23 de setiembre de 2003 “[...] aproximadamente a las siete de la noche en uno de los ambientes privados del baño de damas del segundo piso del área de preprensa del SENATI, en compañía de su enamorado Mario Alonso Mondragón Sánchez, a oscuras, sin responder al llamado de la instructora Dévora Huamán (...) Lugar en el que estuvieron besándose; hecho que constituye falta grave contemplada en el numeral 9 inciso e), del Manual de Conducta Social y Laboral de la Formación Profesional para Aprendices y Alumnos del SENATI. Dicho reglamento tipifica como falta grave los “actos reñidos con la moral y las buenas costumbres”
El Tribunal Constitucional optó por basarse en los principios de legalidad y tipicidad a efectos de analizar el caso, considerando que el caso caía dentro de lo que el Manual de Conducta de la SENATI tipificaba como actos reñidos con la moral y las buenas costumbres.

          II.      Razonamiento del Tribunal

         1.      Principio de legalidad y tipicidad

El Tribunal Constitucional parte de la distinción entre principio de legalidad y principio de tipicidad, sosteniendo que el primero se refiere a la determinación de infracciones y sanciones en la ley, mientras que el segundo se refiere a la especificación de la conducta que constituye una falta.

Fundamento 15:

“Sin embargo, no debe identificarse el principio de legalidad con el principio de tipicidad. El primero, garantizado por el artículo 2.24d de la Constitución, se satisface cuando se cumple con la previsión de las infracciones y sanciones en la ley. El segundo, en cambio, define la conducta que la ley considera como falta. Tal precisión de lo considerado como antijurídico desde un punto de vista administrativo, por tanto, no está sujeto a una reserva de ley absoluta, sino que puede ser complementado a través de los reglamentos respectivos.”
“En el caso específico –actos reñidos con la moral y las buenas costumbres–, el grado de certeza exigible a la conducta prohibida puede ser complementado mediante las reglas básicas del sentido común, toda vez que la Moral es la ciencia que trata del bien en general. De ahí que a pesar de la imprecisión con que ha sido prevista la conducta tipificada en el inciso s) del numeral 9 del Reglamento Interno de Conducta Social y Laboral en la Formación Profesional para Alumnos y Aprendices del Senati, no pueda prima facie ser considerada inconstitucional.”

2.      Razonabilidad


El Tribunal Constitucional considera que la medida de sanción “expulsión” era la única posible (razonable) para corregir la falta incurrida. El Tribunal incluso afirma:

“Mal podría obligarse a los emplazados a adoptar una medida distinta a la impuesta a la demandante”.

“El Tribunal considera que no es inconstitucional la sanción cuestionada –aun cuando la demandante considere excesiva y desmesurada su aplicación– dado que su imposición denota la estricta observancia del principio de legalidad, puesto que se aplicó la sanción que estaba previamente contemplada en la norma que sanciona como prohibida la falta en la que incurrió la demandante”. 


3.   Comentario

 El Tribunal parte de una definición arbitraria de lo que es moral, definiendola a través de otro concepto vago: "es la ciencia de lo bueno" ¿Qué es lo bueno?  El Tribunal no proporciona mayor indicio sobre lo que quiere decir con esto. Todo hace indicar que el Tribunal cayó en uno de los aspectos del denominado "Círculo hermeneútico", específicamente en el postulado de la auto reflexion sobre las preconcepciones que el juzgador tiene y que pueden influenciar su decisión. Todo indica que el Tribunal parte de una preconcepcion conservadora, misma que entiende a la moral en términos eudemonógicos tales como lo bueno. La fundamentacion de la moral desde la eudemonía, propia de Platón, no es un criterio suficiente para fundamentar una premisa que pretenda ser correcta, se requiere más bien de criterios de racionalidad para poder determinar la corrección de los juicios que se tengan sobre lo bueno o lo moral.
Así mismo, llama la atención que el Tribunal en este caso haya optado por un concepto duerte de moral, mientras que en otros casos (Caso Marihuana en la USIL STC N° 00535-2009-PA/TC, caso Municipalidad de Chorrillos STC N° 03169-2006-PA/TC), haya optado por ser más flexible en su idea de moral. 
Esta sentencia es a todas luces una muestra de deficiencia argumentativa que convalidó una decisión arbitraria basada en un Código de Conducta de la SENATI que ni siquiera era de conocimiento de la recurrete por ser de carácter interno, es más hemos intentado buscar el mismo a través de la internet y tampoco podemos dar con él. 
El Tribunal Constitucional no es un intérprete de la moral, sino de la Constitución, ella le exige tutelar derechos fundamentales, no ser el protector de ningún tipo de concepto  moral. Ese es un trabajo para la ética, no para la jurisdicción.